NIKOLÁI GÓGOL: «Las almas muertas», 1ª parte (1842)

En el presente vídeo se procede al análisis de la única novela publicada por Nikolái Gógol: «Las almas muertas», en particular, su primera parte, que apareció en 1842 con un total de once capítulos. Empleo tres traducciones diferentes, las de Alfredo Hermosillo (Cátedra), Marta Rebón (Nórdica, con ilustraciones de Alberto Gamón) y Augusto Vidal (Alianza).

La historia de la literatura está trufada de episodios cruentos cometidos por escritores contra su vida o contra su propia obra, trasunto, reflejo o simulacro de su propia existencia. El compromiso de algunos hombres por sus creaciones conduce en ocasiones a episodios extremados. Nuestro Gógol es uno de estos escritores que toma una decisión sobrecogedora y que se convierte en una suerte de mito para quienes consideramos que la creación es, en sí, una ansiedad colosal, cuando es certera.

Nikolái Gógol la noche del 11 al 12 de febrero de 1852 arrojó al fuego el manuscrito de su obra mayor, de la segunda parte de su única novela. Y a quienes amamos las letras nos duele su dolor. Y nada menos que Ilya Repin pintó la escena, a la que no asistió, pero que imaginó de un modo en verdad efectivo. De hecho, la pintó en 1909, con ocasión de la celebración del centenario del escritor. La pintura se exhibe en la moscovita Galería Tetriakov. Y otro centenario podríamos celebrar nosotros, pues son cien los años que cumple la primera traducción de esta novela al español, y directamente del ruso, obra del lingüista checo Rodolfo Jan Slaby y Vicente Díaz de Tejada, y que fuera publicada por la barcelonesa editorial Cervantes en 1926.